Fotohambrientos

viernes, 17 de agosto de 2012

Memoria

    Es algo que siempre tengo muy presente, y mis amigos lo saben bien, entre otras cosas porque cuando sale a conversación les castigo un poco.
    La memoria, el recuerdo, la historia, nuestros orígenes, son muy importantes. En estos tiempos que nos ha tocado vivir, en los que nada dura más allá de unos pocos días, es triste ver como muchos se han olvidado de echar la vista atrás, de rememorar de donde venimos y, con ello, asegurarnos que a donde vamos no sea peor que lo pasado.
     A veces me duele escuchar cómo alguien ha arrojado a la basura el álbum de fotos de la abuela o de algún familiar que, como es ley de vida, da paso a nuevas generaciones.
     Por eso no he podido reprimir el alegrón que me he llevado esta mañana, el cartero ha depositado en mi buzón un sobre con fotos familiares antiguas, de esas que sólo una madre abnegada, la mía, ha logrado conservar con el paso del tiempo.
     Esta tarde me la he pasado escaneando y ajustando ligeramente algunas fotos, ahora queda el trabajo más arduo, arreglar imperfecciones y roturas, pero todo se andará.
     De momento os dejo un avance de las fotos de mis abuelos, aquellos de los que vengo y que forman parte de mi.



    Ella nació en 1904 y él en 1899, y vivieron algunos de los momentos más difíciles del siglo XX, espero que ellos y sus contemporáneos hayan conseguido enseñarnos algo y hayan construído  un futuro mejor para todos.

3 comentarios:

Miquel dijo...

Comparto tus sentimientos, entrañables imágenes...

Guillermo Félix dijo...

Cuanta razón tienes Juan, recuerdo como mi madre nos repartió entre los hermanos unas cajas de chapa de galletas, llenas de fotos de la familia y que el aquel tiempo eran los álbumes de nuestra memoria.
Las conservo como oro en paño.

José Carlos M. Robles dijo...

Me encanta el texto, muy emotivo. También las fotos. No sabes hasta que punto estoy de acuerdo contigo. Yo solo conocí a uno de mis abuelos, fueron tiempos de hambre los suyos, de guerra, de penurias, pero eran felices en la medida de sus posibilidades.

Un fuerte abrazo.